Gardner identificó siete inteligencias básicas, siete modos o estrategias que permiten la resolución de problemas o la creación de productos nuevos y útiles ante dificultades reales. Estas siete inteligencias son las siguientes:
Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar el lenguaje de forma efectiva. Esto incluye la capacidad de un uso adecuado de la gramática, la sintaxis y la retórica para narrar o explicar, así como una adecuada capacidad metalingüística. Inteligencia lógico-matemática: capacidad de utilizar los números y sus relaciones y propiedades de forma efectiva. Esto supone el uso de la abstracción lógica o matemática para resolver dificultades permitiendo la formulación de hipótesis y la posibilidad de cálculo matemático. Inteligencia cinética: es la capacidad para usar y expresar, mediante el cuerpo, ideas o emociones. Capacidades como el equilibrio o la coordinación son fruto de esta inteligencia, al igual que todas las capacidades propioceptivas corporales. Inteligencia espacial: es la capacidad de percepción y gestión del mundo visual y del espacio, así como la capacidad de visualizar o imaginar trasformaciones en el entorno y de interpretar representaciones gráficas de la realidad. Inteligencia musical: es la capacidad de percibir y discriminar sonidos, ritmos y armonías. También incluye la capacidad de crear o reproducir música. Inteligencia interpersonal: es la capacidad de relacionarse con los demás de forma efectiva distinguiendo los estados de ánimo, motivaciones o intenciones de las demás personas y comunicarse de forma útil con ellos. Inteligencia intrapersonal: es la capacidad de autoconocimiento y autorregulación.
La propuesta de Howard Gardner apunta, en suma, a una educación -durante el período escolar y en la enseñanza superior y, posteriormente, a lo largo de la vida- que forma, cultiva, desarrolla y amplía las capacidades que vendrán demandadas por una sociedad globalizada, articulada en torno a flujos de información, que usa intensamente el conocimiento especializado y cuya sobrevivencia (sustentabilidad se dice ahora) dependerá de la innovación, el diálogo entre culturas y formas de vida diferentes, el control de los riesgos manufacturados por la civilización capitalista y el ejercicio responsable de los derechos y las libertades que la democracia expande continuamente.
A su turno, el desafío para los sistemas educacionales es cómo expresar y medir la adquisición de estas capacidades mediante adecuados estándares evaluativos y cómo organizar su formación y desarrollo mediante un currículo que logre moldear, simultáneamente, mentes disciplinadas, sintetizadoras, creativas, respetuosas y éticas en una población de alumnos con diversos talentos y diferentes orígenes socio-económicos y culturales. En este punto de la encrucijada nos hallamos situados.
Gardner identificó siete inteligencias básicas, siete modos o estrategias que permiten la resolución de problemas o la creación de productos nuevos y útiles ante dificultades reales.
ResponderEliminarEstas siete inteligencias son las siguientes:
Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar el lenguaje de forma efectiva. Esto incluye la capacidad de un uso adecuado de la gramática, la sintaxis y la retórica para narrar o explicar, así como una adecuada capacidad metalingüística.
Inteligencia lógico-matemática: capacidad de utilizar los números y sus relaciones y propiedades de forma efectiva. Esto supone el uso de la abstracción lógica o matemática para resolver dificultades permitiendo la formulación de hipótesis y la posibilidad de cálculo matemático.
Inteligencia cinética: es la capacidad para usar y expresar, mediante el cuerpo, ideas o emociones. Capacidades como el equilibrio o la coordinación son fruto de esta inteligencia, al igual que todas las capacidades propioceptivas corporales.
Inteligencia espacial: es la capacidad de percepción y gestión del mundo visual y del espacio, así como la capacidad de visualizar o imaginar trasformaciones en el entorno y de interpretar representaciones gráficas de la realidad.
Inteligencia musical: es la capacidad de percibir y discriminar sonidos, ritmos y armonías. También incluye la capacidad de crear o reproducir música.
Inteligencia interpersonal: es la capacidad de relacionarse con los demás de forma efectiva distinguiendo los estados de ánimo, motivaciones o intenciones de las demás personas y comunicarse de forma útil con ellos.
Inteligencia intrapersonal: es la capacidad de autoconocimiento y autorregulación.
La propuesta de Howard Gardner apunta, en suma, a una educación -durante el período escolar y en la enseñanza superior y, posteriormente, a lo largo de la vida- que forma, cultiva, desarrolla y amplía las capacidades que vendrán demandadas por una sociedad globalizada, articulada en torno a flujos de información, que usa intensamente el conocimiento especializado y cuya sobrevivencia (sustentabilidad se dice ahora) dependerá de la innovación, el diálogo entre culturas y formas de vida diferentes, el control de los riesgos manufacturados por la civilización capitalista y el ejercicio responsable de los derechos y las libertades que la democracia expande continuamente.
ResponderEliminarA su turno, el desafío para los sistemas educacionales es cómo expresar y medir la adquisición de estas capacidades mediante adecuados estándares evaluativos y cómo organizar su formación y desarrollo mediante un currículo que logre moldear, simultáneamente, mentes disciplinadas, sintetizadoras, creativas, respetuosas y éticas en una población de alumnos con diversos talentos y diferentes orígenes socio-económicos y culturales. En este punto de la encrucijada nos hallamos situados.